viernes, 23 octubre, 2026

Una nueva forma de despedir: crecen las cremaciones y cambian las costumbres de los chilenos frente a la muerte.

Según datos de la Seremi de Salud, una de cada cuatro muertes en la Región Metropolitana corresponde a una cremación autorizada. A esta evolución se suman nuevas costumbres, desde ceremonias más íntimas y personalizadas hasta peluches y relicarios que permiten conservar recuerdos de quienes partieron.

Santiago, octubre de 2026.- Durante 2025 se autorizaron 11.586 cremaciones en la Región Metropolitana, según cifras de la Seremi de Salud, lo que refleja un aumento significativo respecto de 2015, cuando esta alternativa representaba solo el 9% de las muertes. Esta evolución evidencia una diversificación en las preferencias funerarias, acompañada de nuevas formas de despedir y recordar a los seres queridos.

La relación con la muerte también se expresa en las costumbres que las familias construyen para mantener vivos los recuerdos de quienes ya no están. Escuchar una canción favorita, visitar un lugar significativo, llevar flores u objetos personales a una sepultura o conmemorar una fecha especial son gestos que adquieren un nuevo sentido después de la pérdida. Cada familia construye sus propios rituales, algunos transmitidos entre generaciones y otros surgidos espontáneamente para mantener presente a quien partió.

Estas transformaciones también se observan en la organización de los funerales. Cada vez más familias buscan realizar todo el proceso de despedida en un mismo lugar, evitando tener que coordinar los servicios funerarios por separado y luego trasladarse al cementerio. En este contexto, los velatorios dentro de los recintos adquieren mayor relevancia, al ofrecer espacios más cómodos para recibir a quienes acompañan a la familia durante estos momentos.

Otra tendencia es la preferencia por despedidas más privadas, con ceremonias íntimas y una menor cantidad de personas participando en los cortejos funerarios. Este cambio refleja nuevas formas de vivir el duelo, donde las familias buscan espacios de recogimiento y encuentros más personales para despedir a sus seres queridos.

La personalización también adquiere protagonismo en las ceremonias, donde la música, las fotografías y las historias personales permiten construir homenajes significativos. Después de la despedida, muchas familias buscan formas de seguir recordando, como ánforas, peluches, relicarios y ceremonias de aniversario, que permiten conservar recuerdos de quienes partieron, reflejando cómo la memoria también encuentra nuevas formas de mantenerse presente en la vida cotidiana.

“Las formas de despedir y recordar a nuestros seres queridos han ido evolucionando. Hoy vemos familias que buscan ceremonias más íntimas y personalizadas, pero también mayor comodidad al momento de organizar los servicios funerarios. Al mismo tiempo, se mantienen costumbres y surgen nuevas maneras de conservar los recuerdos, demostrando que cada familia encuentra su propia forma de vivir el duelo”, señala Guillermo Portales, socio gestor de Cementerio Metropolitano.

En este contexto, el próximo 1 de noviembre, Día de Todos los Santos, fecha en que numerosas familias visitan los cementerios para recordar a quienes fallecieron, se convierte en una oportunidad para reconocer estas costumbres y el significado que adquieren con el paso del tiempo. Porque despedir no significa necesariamente dejar atrás, sino también encontrar nuevas formas de recordar.