martes, 2 junio, 2026

El cuerpo como decisión: lo que revela el primer Barómetro de la Depilación en Chile.

Una investigación inédita de La Vulca y Clínica Belenus radiografía los hábitos, motivaciones y proyecciones de más de mil chilenos frente a una práctica cotidiana que ya no es solo estética: es identidad, confort y autocuidado.

Hablar de depilación en Chile ya no es hablar de belleza. Es hablar de una decisión personal, de una rutina arraigada y, cada vez más, de un mercado en plena transformación. Eso, al menos, es lo que concluye el primer Barómetro de la Depilación en Chile, un estudio cuantitativo de alcance nacional desarrollado por La Vulca y Clínica Belenus, que encuestó a 1.006 personas entre el 3 y el 17 de septiembre de 2025 mediante panel online, con representación transversal por sexo, edad, nivel socioeconómico y región.

Los resultados no dejan espacio a interpretaciones tibias: 8 de cada 10 chilenos se depilan o rasuran hoy, y la gran mayoría no tiene ninguna intención de abandonar ese hábito.

Una rutina de por vida… y cada vez más temprano

El estudio revela que el promedio histórico de inicio en la depilación es de 15 años, pero que la Generación Z comenzó a los 13. Una señal clara de que las nuevas generaciones están adoptando prácticas de cuidado personal de forma más temprana, con mayor autonomía y desde una posición de elección propia, no de mandato social.

De hecho, ese es uno de los giros más significativos que registra el Barómetro: la razón número uno para iniciarse en la depilación es la «decisión propia / curiosidad», por sobre la estética o la presión externa. Y esa misma lógica se mantiene con el tiempo: al preguntar por qué siguen haciéndolo hoy, el primer lugar vuelve a ser la decisión autónoma, aunque con una diferencia de género reveladora en el segundo motivo: las mujeres priorizan la estética, mientras los hombres mencionan la higiene y sensación de limpieza.

Un mercado sólido: el 76% no piensa en dejar el hábito

Una de las cifras más contundentes del estudio es que 3 de cada 4 chilenos que se depilan no han considerado abandonarlo. Solo un 13% declara haberlo pensado alguna vez. Esto, combinado con el dato de que el 85% de la muestra total ha utilizado alguna vez un método para eliminar el vello corporal, dibuja un mercado de alta fidelización y bajo riesgo de abandono masivo.

La práctica se ejerce de forma mayoritariamente autogestionada: el 90% de quienes se depilan lo hace por sí mismo. Los métodos profesionales, como la depilación láser o los centros estéticos, son la excepción, no la regla. Sin embargo, ese segmento está creciendo: 1 de cada 5 hombres de entre 25 y 34 años ya declara acudir a un centro profesional, una tendencia que rompe estereotipos y amplía el mercado masculino de forma sostenida.

«La depilación no retrocede: se amplía y se diversifica. La libertad ya no es abandonar el hábito, sino elegir por qué y cómo hacerlo.»

Barómetro de la Depilación en Chile 2025 — La Vulca / Clínica Belenus

Cómo lo hacen: entre el «exprés» y la promesa del láser

La máquina eléctrica es el método más usado en Chile, con un 63% de adhesión. Las mujeres se inclinan más por la cera depilatoria, mientras los hombres se quedan con la máquina. Las zonas más frecuentes difieren también por género: ellas priorizan axilas y piernas; ellos, rostro y zona íntima.

La razón de uso por método es igualmente ilustradora. Quien usa cera lo hace principalmente por la duración del resultado (65%). Quien prefiere el láser también valora esa permanencia (55%), pero agrega un diferencial clave: menos dolor. La crema depilatoria, en cambio, lidera en quienes buscan menor irritación y más comodidad.

El estudio describe esta convivencia como una «doble realidad depilatoria»: los métodos exprés para el día a día versus el láser como la promesa de comodidad definitiva. Y la satisfacción con la marca actual es alta, alcanzando un 86% entre quienes se depilan actualmente.

¿Dónde y por qué cambian?

Los chilenos compran sus insumos de depilación principalmente en supermercados (57%) y farmacias (51%). Los más jóvenes —entre 18 y 24 años— prefieren la farmacia, mientras el tramo de 25 a 44 años se inclina por el supermercado.

Solo el 22% ha cambiado de marca en los últimos años, siendo la Generación Z la más proclive al cambio. Para quienes aún no han cambiado, el factor que los haría moverse es claro: 54% lo haría por mayor efectividad. Y si de abrir la puerta a una nueva marca se trata, el gancho más potente es uno solo: la duración del resultado, que motiva al 76% de quienes se han cambiado de marca.

El cambio cultural: de obligación a elección

Quizás el hallazgo más relevante del Barómetro no es estadístico, sino semántico. Los menores de 35 años ya no asocian la depilación a una obligación social o a un estándar de belleza impuesto. La vinculan con la autoestima, la comodidad diaria y el bienestar personal. Los mayores de 45, en cambio, la relacionan más con hábitos heredados y normas sociales aprendidas.

Este cruce generacional revela que Chile está viviendo una transición cultural en el modo de entender el cuidado del cuerpo: de la imposición a la apropiación. La depilación, en ese sentido, se está convirtiendo en una expresión más de identidad y no solo de imagen.

¿Qué viene?

El 73% de los encuestados cree que los chilenos se depilan más que antes, y los tres grandes factores que explican ese cambio son: el impacto de las redes sociales e influencers (52%), los avances tecnológicos y la mayor oferta y acceso a métodos profesionales.

Sobre el futuro, el optimismo del mercado es claro: el 54% cree que más personas se depilarán en los próximos años, especialmente entre los hombres y mayores de 25. Un 28% prevé que los métodos cambiarán, visión más frecuente entre mujeres jóvenes de 18 a 24 años.

El Barómetro de la Depilación en Chile 2025 es una iniciativa de La Vulca y Clínica Belenus, basada en 1.006 encuestas online realizadas a nivel nacional entre el 3 y el 17 de septiembre de 2025.

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