¿Cómo darse cuenta que un emprendimiento ya no es rentable?

Uno de los factores de éxito en un negocio es permanentemente estar buscando alternativas de innovación. El mayor peligro, según el emprendedor inmobiliario Erik Leiva Piña, está en quedarse estancado con una misma idea que alguna vez funcionó, pero que hoy puede no tener el mismo resultado. 

 

Blockbuster fue una cadena muy exitosa de arriendo de películas en VHS y DVD hasta inicios de los 2000. Sin embargo, su apogeo llegó a su fin en 2010 cuando se declaró en bancarrota. ¿Qué pasó en el camino? Grandes servicios de streaming como Netflix y Hulu, fueron ganando terreno hasta convertirse en los referentes de la industria. 

 

Uno de los grandes errores de la empresa norteamericana, que tuvo locales en todo el mundo, fue no modernizar su modelo de negocio, ya que no supo darse cuenta del valor que estaba ganando el mundo digital. En 2000 tuvo la oportunidad de comprar Netflix, pero no lo hizo. 

 

“Siempre hay que estar buscando ideas nuevas para nuestros negocios. El mercado y el público está en constante movimiento, por lo que debemos estar atentos a las necesidades que vayan surgiendo. Lo que quiere la gente hoy, no es lo mismo que querrá mañana”, afirma Erik Leiva Piña, emprendedor inmobiliario chileno

 

¿Cómo notar que algo anda mal con nuestro emprendimiento? Existen algunos factores que pueden darnos la alerta que necesitamos. 

 

Disminución de los ingresos

 

La primera señal de que un emprendimiento está teniendo problemas es una de las más evidentes. Si es que en un periodo de tres o cuatro meses hay una disminución progresiva de las ganancias de una empresa, puede significar que el interés de los clientes potenciales se está desviando. 

 

Para estar alerta, es necesario siempre llevar un orden con todo el capital que entra y sale mensualmente del negocio. Esto puede hacerse a través de programas especializados de contabilidad como Holded, Visionwin o Contamoney

 

Sin embargo, el programa por excelencia para llevar las cuentas es Microsoft Excel o las Hojas de Cálculo de Google. Si se aprende a usar de forma completa, es posible acceder a una serie de funciones muy útiles para las empresas. 

 

Postergación de pagos

 

Otro síntoma de que una empresa está presentando fallas es cuando sus dueños están postergando el pago de ciertas cuentas como las que se realizan a proveedores, locales comerciales, servicios básicos, entre otros. 

 

Esto es una señal evidente de que las finanzas empresariales no están bien, por lo que hay que actuar inmediatamente. La mejor manera de enfrentar esto es realizando recortes dentro del negocio, para priorizar los pagos y evitar caer en deudas que después pueden convertirse en problemas más grandes. 

 

Acudir a créditos bancarios

 

Pedir un préstamo en un banco u otra entidad financiera es algo normal, muchas empresas lo hacen. Sin embargo, cuando esto se convierte en una constante es señal de que el negocio no pasa por un buen momento. 

 

A medida que se van pidiendo más ayudas financieras, más deudas se van generando. Es recomendable que los créditos solo se pidan cuando haya que cubrir gastos por apuestas que se hacen dentro de un negocio, como por ejemplo, la de expandirlo creando una nueva sucursal. 

 

Es importante tener la certeza de poder pagar un crédito al momento de pedirlo. 

 

Menos visitas online

 

Ya no es sorpresa para nadie que una gran cantidad de negocios se construyan en base a un modelo digital. De hecho, en pandemia se vivió un impulso bastante grande en el comercio electrónico. 

 

Para aquellas pequeñas y medianas empresas que tienen un modelo en línea, la mejor forma de notar que las cosas no están yendo bien es si sus visitas, likes y comentarios han disminuido. 

 

Esto puede ser signo de que el interés por los productos o los servicios que ofrecen ya no tienen el mismo impacto que tenían con anterioridad, por lo que será el momento de actuar para cambiar eso. 

 

¿Cómo enfrentar esta situación? 

 

La mejor forma de prevenir el decaimiento de un emprendimiento es realizando un análisis muy profundo de las fortalezas y debilidades existentes. 

 

“El emprendedor debe conocer al revés y al derecho de qué se trata su negocio, cuál es su público objetivo y cuáles son las últimas tendencias relacionadas a su rubro. Estar informado de la actualidad diariamente es un ejercicio que ayuda mucho en este sentido, ya que permite actuar más rápido a la hora de hacer cambios estructurales”, explica Erik Leiva.

 

Llevando esto a un ejemplo, una empresa que vende mascarillas desde un inicio de la pandemia, debe saber que las más recomendadas en este momento son las KN95, debido a la protección que entregan frente a las nuevas variantes del coronavirus. Invertir en ellas puede ser una buena idea para atraer a más clientes.