Efectos de COVID 19 en el uso de transporte de los chilenos

Personas de menores ingresos sienten mayor preocupación por el contagio de coronavirus.
 
 
Pese a las miles de personas que realizan teletrabajo, aún hay quienes se deben movilizar para llegar a sus respectivos trabajos, realizar trámites o por motivos de salud, pero, ¿Cómo ha afectado el coronavirus Covid 19 la movilización de los chilenos?, ¿Qué impacto tiene en la rutina de las personas?, estas son algunas preguntas que motivaron a los investigadores del Instituto Sistemas Complejos de Ingeniería, ISCI, Alejandro Tirachini, Sebastián Astroza, Juan Antonio Carrasco, Ricardo Hurtubia, Angelo Guevara y Marcela Munizaga, del Instituto Sistemas Complejos de Ingeniería, ISCI, a realizar una encuesta que reveló el impacto en viajes, actividades, preocupaciones y opiniones de los habitantes del país.
 
El sondeo realizado a través de foros, mensajes de email, aplicaciones de mensajería, redes sociales y una aplicación para usuarios de transporte público (Transapp) a 4395 personas, de las cuales el 73% pertenece a Santiago, el 9% a Concepción y el 3% a Gran Valparaíso, develó, entre otras cosas, que la preocupación por contagiarse el coronavirus aumenta en grupos de menores ingresos, “ ¿Razones?, pueden ser varias: mayor exposición en sus trabajos, posible peor salud (CASEN), peor acceso a la salud, hacinamiento en hogar, efectos económicos adversos, etc.,.” Alejandro Tirachini.
 
Entre los cambios observados, tras suspensión de clases, hubo una reducción de un 44% en todos los modos de viajes. Disminución que expuso la desigualdad de acuerdo al grupo socioeconómico, pues, mientras el 76 a 78% de los encuestados con ingresos menores a 600.000 se siguió desplazando para trabajar, entre un 73% a 80% de los hogares por sobre el 1.500.000 hizo teletrabajo.
 
Junto a eso, las mayores preocupaciones de las personas son principalmente que un ser querido se contagie y el colapso del sistema hospitalario. 
 
A lo que se suma, una mayor preocupación por el contagio en los encuestados de edad avanzada. Pero, una vez más, hay diferencias por grupo socioeconómico, de manera que “en cuanto a la situación financiera personal o familiar, existe una preocupación claramente mayor en los hogares de menor ingreso, con respecto al presente y futuro de la pandemia; personas de menor ingreso mostraron una mayor preocupación a perder su empleo o fuente de ingresos y a no poder pagar deudas” del mismo modo, es a quienes más inquieta tener coartada la libertad de movimiento, “probablemente relacionado a la necesidad de realizar actividades económicas fuera del hogar.”. Tirachini.
 
La posibilidad de una crisis financiera fue mayor en los extremos de ingreso. Frente a los cambios positivos de largo plazo que se puedan alcanzar superada la pandemia (ninguna alternativa obtuvo más del 50% de acuerdo), los grupos de menores ingresos son los “más pesimistas con respecto a que mejore la salud pública ni la seguridad social”. 
 
Además, aumentó el 30% de comunicación remota (55% entre familiares, más del doble en amigos, vecinos y compañeros de trabajo).
La encuesta considera las actividades de las personas entre el lunes 9 y el domingo 15 de marzo (previo a la aplicación de medidas por COVID-19) y entre el lunes 16 y el domingo 22 de marzo (post suspensión de clases y durante la transición a teletrabajo en algunos rubros laborales). Se planea una segunda etapa durante un período de cuarentena total. 
 
Estos datos podrían servir en la creación de políticas públicas que comprendan la situación actual en torno a temas como la salud mental y la protección de quiénes están más expuestos a contagiarse actualmente.
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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