¿Corresponsabilidad en el teletrabajo, será posible?

Por Ingrid Soto Gonzalez.
Directora Ejecutiva 
Reactive Consultores. 
 
Hoy tenemos un gran desafío, estamos tele-trabajando, cuidando nuestra familia e intentando mantener un equilibrio personal. Es trascendente hablar de corresponsabilidad hoy, dado que nos ayudará con esta articulación de tareas, de una forma más equitativa entre hombres y mujeres. Esto no significa que haya un capitán que da órdenes y los demás hacen caso, se trata de que la familia comprenda que es necesario dividir tareas, y aportar de forma consciente, esto forma círculos virtuosos, hay más unión familiar y todos se sienten importantes en la constitución de ella, las tareas domésticas son en general tediosas y rutinarias, esto hace que hacerlas sea más difícil para todas las personas, aun así la voluntad de querer aportar y una meta en común ( el bienestar familiar) harán sin duda una gran diferencia.
 
Según la última encuesta del Ministerio de la Mujer y Equidad de Género, sólo 1 de cada 5 hombres en Chile “colabora” con las tareas del hogar, esto quiere decir que hay un número importante de mujeres que tienen que hacer las tareas del hogar de forma obligada, más sus tareas del trabajo, y cuidar de sus hijos. Es interesante que en la misma encuesta se redacte como “colabora” haciendo alusión a que las labores del hogar son implícitamente vistas como una función de la mujer. Hoy el cambio de las condiciones económicas de hombres y mujeres nos llevan a definir esta situación, como un acuerdo de funciones dentro del hogar que beneficiará a ambos, por esto la palabra (Co-Responsable) es corresponsabilidad. 
 
Lo importante de la corresponsabilidad es sensibilizar desde un lado más humano, es ponerse en los zapatos del otro, es aportar, no “colaborando o ayudando” sino más bien hacerse responsable también, porque ese es el sentido de reducir la desigualdad en las brechas de género, es hacerse responsable de las tareas, desde nuestro hogar.  
 
Es, ser un aporte en todo, no solamente desde un punto de vista económico, porque hoy las mujeres y hombres trabajan y aportan de manera equitativa. También pueden comprender esto quienes viven solos, porque ellos deben realizar esa multiplicidad de tareas, de manera que así, pueden tener una mejor calidad de vida. Ese mismo sentido debe ser aplicado para todas las personas, es necesaria una voluntad de dar un paso más allá, es servicio por el otro, servicio que estarás entregando a tu familia, y que estoy segura ayudará a mejorar la calidad de vida de todos sus integrantes. Si estás acostumbrado a decir:  yo ayudo o yo colaboro con…. Cambia esa frase por: Yo soy parte de esta familia, y aportaré en todo lo necesario para su bienestar.
 
Es interesante que estudios a nivel mundial han demostrado que los hombres que hacen las tareas del hogar ¡tienen mejor vida sexual! La Universidad de Riverside realizó una investigación la cual concluyó que los hombres que comparten las tareas del hogar, ya sea limpiar, lavar los platos, planchar, entre otras, tienen mejor calidad de vida y tienden a tener una vida sexual más satisfactoria.
 
Esto se debe a que sus parejas comienzan a sentir mayor atracción sexual y más afecto hacia sus maridos o novios, siempre y cuando participen en las tareas del hogar.
 
“Cuando los hombres realizan más tareas en el hogar y cuidado de los niños, la percepción de las mujeres sobre la equidad y la satisfacción matrimonial aumentan, y la pareja atraviesa menos conflictos”, explicó el psicólogo de la Universidad de Riverside y coautor del estudio, Scott Coltrane. En cambio, las mujeres que pasan más tiempo al cuidado de niños y labores de la casa, tienden a estar más cansadas, y agobiadas, resultando con pocos o nulos espacios, para el romanticismo o tiempo presente con la pareja.
 
Lo importante de estos cambios, es hacerlos con voluntad, los cambios deben ser paulatinos, con intención de mejorar, la obligatoriedad resulta ser un aliado no útil, por eso hay que ir haciendo cambios de a poco, aportando en la medida que se pueda y que los tiempos lo permitan, aunque también es necesaria la paciencia, muchas veces las cosas no saldrán como uno las espera, a veces hay errores y es parte del proceso, lo importante es dar el siguiente paso y ser proactivos. Es posible la corresponsabilidad si todos de alguna manera nos adaptamos y salimos de nuestra zona de confort.