Consejos para retomar la rutina laboral y no “morir” en el intento

  • Por Diego Ávila.

 

 

Se acerca marzo y con ello el fin de las vacaciones de verano. Para muchos ya quedaron atrás los días de descanso, salidas familiares o viajes a diversos destinos turísticos, y comienza el mes del pago de cuentas, de patentes, colegio de los niños y, sobre todo, la vuelta al trabajo.

 

Este “segundo comienzo” de año va de la mano con el “síndrome post vacacional” o “depresión post vacacional”, que produce una sensación de tristeza o falta de energía ante el proceso adaptativo a la vida laboral, el que para algunas personas puede resultar difícil. Y por si esto fuera poco, se suma la incertidumbre que impetrante por el contexto nacional, marcado por las manifestaciones sociales que se esperan para este mes.

 

Para Hugo Álvarez Yapur, experto laboral y director de Potencia Laboral, “generalmente el retorno de vacaciones genera un stress muchas veces mayor incluso al periodo previo de las mismas, tanto a quienes están trabajando como a quienes están en búsqueda de empleo. Por lo mismo, es siempre importante tener claro los ritmos que tiene cada uno y saber manejarse ante el cambio de escenario, y no intentar retomar la regularidad que se tenía previo a las vacaciones, el que generalmente suele ser mucho mayor”.

En la misma línea, Marta Soto, psicóloga y docente de la Universidad San Sebastián, explica más a fondo, según su disciplina, en qué se basa la depresión post vacacional. “Las vacaciones se caracterizan por tomarnos una pausa de todos los controles externos que representa la actividad laboral, mientras que la vuelta al trabajo implica retomar esos hábitos de funcionamiento y todas aquellas actividades de las que nos alejamos en vacaciones, volver a los horarios, a los traslados, a compartir el día con otras personas que no son necesariamente familia”. Además, como recomendación, afirma que “debemos cuidar las horas de sueño, programarnos para evitar sensaciones de correr por estar atrasados, evitar comer cosas muy pesadas en la cena y ojalá realizar alguna actividad física que ayude a liberar tensiones, pero por sobre todo, ser muy organizados, ya que entramos a un mes especial que trae consigo compromisos que cumplir, como son gastos que afectan directamente el presupuesto familiar y personal”.

En el contexto de un marzo que marcará un supuesto “estallido social 2” en el país, Marta quiso plantearlo como un punto importante a seguir, ya que tiene estrecha relación con el ambiente que se vivirá en dicho mes, manifestando que “el estallido social nos ha traído la vivencia de la incertidumbre y la vulnerabilidad, como lo es perder el trabajo ya no por motivos provocados por mí, sino por el contexto social en el que estamos viviendo. Es por esto que el panorama no es muy alentador, y en este caso la mayor recomendación es no prestar oído a los rumores y tampoco generarlos”. Finalizó la docente de la USS.