Acero importado. Reglas claras conservan la seguridad.

Dante Arrigoni, Gerente General de Arrigoni Metalúrgica.
 
 
Desde hace un tiempo hemos venido advirtiendo a las autoridades respecto al incumplimiento de la norma chilena que presentan algunos aceros estructurales importados que ingresan al país. Lo hemos hecho a la luz de un informe del Instituto Chileno del Acero (ICHA) que entregaba pormenores técnicos respecto a estas deficiencias y con la preocupación de que dichos materiales sean utilizados en la construcción de grandes proyectos.
 
Cuando hablamos de las principales características del acero mencionamos la ductilidad, el doblado, sus geometrías y la resistencia a la fluencia. En el cumplimiento de estos atributos radica la correcta ejecución de un proyecto. 
 
Si estas condiciones no se cumplen, arquitectos, ingenieros, revisores, inspectores, prevencionistas, y todos los profesionales involucrados, no pueden testear -mediante las certificaciones de calidad existentes- el desempeño del acero estructural. Adicionalmente, se debe confirmar la correcta asignación de los certificados con los productos en cuestión, asegurando la trazabilidad de los elementos.
 
 
Con todos estos antecedentes y considerando que Chile tiene una de las ingenierías antisísmicas más exigentes del mundo, creemos urgente reforzar las fiscalizaciones aduaneras de los certificados y generar nuevos métodos de control. 
 
 Si bien reconocemos avances en las conversaciones que se han llevado adelante con el Ministerio de Economía por este tema, creemos en la necesidad de ir más allá en pos de leyes parejas que garanticen la óptima aptitud de las piezas importadas de acero, así como el cumplimiento de las 143 normas relativas a su uso.
 
 
Realizamos un llamado a la rigurosidad en el cumplimiento de las normativas; creemos que es un imperativo de seguridad urgente ya que vivimos en el país con mayor actividad sísmica del planeta.